1. Si usas espinacas frescas, enjuágalas y sécalas bien. Si usas espinacas congeladas, asegúrate de que estén completamente descongeladas y escurridas.
2. En una sartén a fuego medio, calienta el aceite de oliva o la mantequilla. Añade el ajo picado y saltea por un minuto hasta que esté fragante. Luego, agrega las espinacas y cocínalas hasta que se ablanden, unos 2-3 minutos. Sazona con una pizca de sal y pimienta. Retira del fuego y reserva.
3. En un tazón, bate los huevos con una pizca de sal, pimienta y la leche si decides agregarla. Bate bien hasta que la mezcla esté espumosa.
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